miércoles, 3 de noviembre de 2010

¡MUY INGENIOSO!






CUENTO MATEMÁTICO: OPERACIÓN ESTÉTICA EXACTA

 

El número 0,333333333333..... estaba triste, desolado. Había sido su cumpleaños y sus padres le habían comprado una moto de última moda. Era la mejor moto que existía en el mercado, tenía un buen motor, un faro alucinante e iba a presumir con ella delante de sus amigos. Además quería impresionar a las chicas para que se fijaran en él y tenerlas a sus pies. Su amigo el número 3/7 había conseguido salir con la chica de sus sueños gracias a la moto que le habían comprado para su cumpleaños.

Sin embargo, para 0,333333333333333..... todos sus sueños habían desaparecido. Había probado a subirse a su maravillosa moto, había arrancado, había sentido el gran poder del motor de su fantástica moto, y en el instante en que comenzó a moverse se sintió el número más feliz sobre la tierra del conjunto de Reales. Pero todo esto duró poco: su estela de treses se enredó en la rueda trasera y su moto se paró en seco, lanzándole por encima de ella y estrellándole contra la valla de la carretera. Afortunadamente sólo tuvo un rasguño en el cero y un tres magullado. Su orgullo fue el que salió peor parado.

Se sentía desolado, sus sueños se rompieron, ya no conseguiría que la chica número más bonita le hiciera caso, ni siquiera existiría si no tenía moto. ¿Qué podría hacer? Toda la culpa la tenía esa estela infinita de treses, que le perseguía desde que nació y que no conseguía ver nunca donde acababa. Hasta entonces sólo le había molestado un poco, pero esto era demasiado. No podría montar en moto con esta estela infinita a sus espaldas. ¿Cómo hacer para deshacerse de ella? No sabía qué hacer. Decidió ir a ver a su buen amigo el número 3/7, tal vez a él se le ocurriría algo.

Cabizbajo y triste se dirigió a su casa arrastrando su infinita estela de treses.
.- Ringggg.... -. Sonó el timbre de la casa del número 3/7.

Salió a abrir la madre del número, la señora 1/7. Al ver a 0,3333333333...... tan abatido le dijo:
.- Hola, 0,33333333333......., ¿Te ocurre algo?
.- Hola señora. Mi vida es un desastre. ¿Esta en casa 3/7?.- contestó 0,3333333333.........
.- Claro, esta en su cuarto. ¿Puedo ayudarte? Parece que estás herido. - dijo la señora 1/7
.- No, no se preocupe; esto es solo un rasguño. Pero quisiera hablar con. ¿Puedo pasar? - contestó 0,33333333333...................
-. ¡Claro!, sube y si necesitas algo no dudes en decírmelo.

0,3333333333....................... subió hasta el cuarto de 3/7, éste se encontraba escuchando música con el mp3. Cuando vio a su amigo se asustó, creía que había tenido un accidente.


.- ¿Qué te ha pasado?.- dijo 3/7

El número 0,33333333333.......... le contó a su amigo lo de la moto y lo que le había ocurrido al intentar montar en ella. Y le dijo que estaba desesperado con su situación.
Escuchaba atentamente y asentía de vez en cuando, como indicando que sabía por lo que estaba pasando su amigo. Cuando 0,33333333333....... terminó de contar su historia, se puso en pie y sonrió diciendo:


.- No te preocupes, lo que te ha pasado también me pasó a mí. Para que lo entiendas espera un momento que voy a buscar una foto mía de hace un año. Me parece que en este libro tengo una. Sí, aquí está. Mira es la foto de cuando mis padres me regalaron la moto. - dijo, entregándole la foto.

0,33333333333...... estuvo un rato contemplando la foto, allí estaban los padres de 3/7, el Sr. 2/7 y la Sra. 1/7, estaba la moto, pero no veía a su amigo por ninguna parte, en su lugar había un nº 0,428571428571428571................................. Intentó mirar a ver si se encontraba detrás de la moto, pero nada no lo veía. ¡Qué extraño!

.- ¿Dónde estas? No te veo en ningún sitio. - dijo 0,3333333333333333333........
.- Pues claro que estoy, soy el que esta junto a la moto. ¿No me ves? - contesto 3/7.
.- Me estas tomando el pelo, yo aquí sólo veo al número 0,428571428571428571.................................... - replicó 0,3333333333333333333.........
.- Pues claro, ya no te acuerdas que yo era así. Lo que ocurre es que ahí todavía no me había hecho la operación estética exacta. - dijo 3/7.
.- No entiendo nada. - dijo 0,333333333333333333...................

.- Verás te lo explico. Nosotros los números decimales tenemos la propiedad de convertirnos en fracciones a través de una sencilla operación llamada operación estética exacta. Como números decimales somos inexactos, infinitos y muy poco operables. No podemos unirnos a otros números para formar una pareja y tener hijos al sumarnos. Todo esto te lo tenían que haber explicado tus padres hoy al cumplir años. - explicó muy serio 3/7.
.- ¿Y cómo dices que se llama esa operación? ¿Estética? ¡Oye! eso no dolerá ¿verdad? - dijo 0,3333333333333333333.......... un poco asustado.
.- ¡Qué va! Hay un instituto de imagen llamado “fracción generatriz”, donde vamos todos y allí tras una sesión salimos con este nuevo aspecto de fracción. ¡Y no veas cómo mola! Ya no te tropiezas con la estela de infinitos números, eres más exacto que nunca, puedes montar en moto y lo que es mejor, las chicas número empiezan a fijarse en ti. Es una nueva imagen. Además luego está lo de sumarnos. ¿No te lo han explicado? - replico 3/7

.- Ni idea. Esta mañana en cuanto me dieron la moto me marché con ella como el rayo. Mi madre me dijo que me esperara, pero yo no podía contener la emoción. Pensé que quería enseñarme a montar en moto, pero ¿cómo me iba a enseñar ella si no ha montado nunca? - dijo un poco avergonzado 0,33333333333333333..........................
.- Bueno, pues verás. Para tener hijos tienes que conseguir una pareja fracción, te operas con ella y después hacéis la suma, así se tienen los niños números decimales. Lo que ocurre es que hasta cierta edad los niños decimales son inexactos como te ha ocurrido a ti y me ocurrió a mí. Verás mi madre es 1/7 y mi padre 2/7 al sumarse salí yo 3/7, pero de bebe por ser inexacto era 0,428571428571428571.............................. ¿Lo vas entendiendo? - explico 3/7.

De pronto 0,33333333333333333........... lo entendió todo. Hasta ahora había vivido en el mundo de la infancia, de la inexactitud. Por eso las chicas fracción no se fijaban en él. Todavía era un inexacto. La moto no lo era todo. Era él mismo el que había cambiado, y el que ahora, con la operación estética exacta en la clínica de la fracción generatriz, cambiaría aún más y se convertiría en un adulto exacto. Ante sus ojos se abría el mundo exacto, las operaciones y el cálculo. Le dio un abrazo a su amigo y salió corriendo para su casa, quería entrar en un mundo exacto lo antes posible.









"Nuestro trabajo consiste en enseñar a los jóvenes que hay otro camino."

Linda Lantieri





No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Tu visita me alegra. Puedes hacer comentarios, expresarte y opinar con total libertad.
Espero vuelvas a verme.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...